¿Por qué se repite el VDRL o RPR durante el embarazo y en el trabajo de parto?
Detectar la sífilis a tiempo permite tratar a la madre y prevenir la sífilis congénita
Entre los exámenes que se realizan durante el embarazo hay uno que se solicita en distintos momentos: el VDRL o RPR, utilizados para pesquisar sífilis.
Puede surgir una pregunta muy razonable:
Si el primer examen fue negativo, ¿por qué es necesario repetirlo?
La explicación es sencilla, pero muy importante.
Una mujer puede adquirir sífilis después de haberse realizado el primer examen y, además, la infección puede pasar inadvertida porque muchas personas no presentan síntomas o estos pueden desaparecer espontáneamente.
Por eso, cada nuevo examen permite saber si la infección apareció después del control anterior.
Detectarla oportunamente permite tratar a la madre y disminuir el riesgo de transmisión al hijo o hija en gestación.
¿Qué es la sífilis?
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum.
Se transmite principalmente durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales mediante el contacto con lesiones infecciosas.
También puede transmitirse desde la madre al hijo.
Durante el embarazo, la transmisión ocurre principalmente a través de la placenta. Con menor frecuencia también puede producirse durante el nacimiento, por exposición a lesiones genitales infecciosas en el momento del parto.
Una característica importante de esta enfermedad es que puede evolucionar por distintas etapas.
En su fase inicial puede aparecer una lesión generalmente indolora llamada chancro.
Esta lesión puede pasar inadvertida y desaparecer espontáneamente.
Pero que desaparezca no significa que la infección se haya eliminado.
Posteriormente pueden presentarse otras manifestaciones y también períodos durante los cuales la persona no tiene síntomas, aunque continúa infectada.
Por eso sentirse bien no permite descartar la sífilis.
¿Por qué se pesquisa varias veces durante el embarazo?
El resultado de un VDRL o RPR corresponde a un momento determinado.
Una mujer puede tener un examen negativo al comienzo del embarazo y adquirir posteriormente la infección.
Por eso la pesquisa se repite.
De acuerdo con la Guía Perinatal del Ministerio de Salud y la normativa chilena para la prevención de la sífilis congénita, el control contempla la pesquisa durante distintos momentos de la gestación:
- al ingreso al control prenatal;
- nuevamente durante el segundo trimestre, entre las 20 y 24 semanas;
- entre las 32 y 34 semanas;
- y nuevamente al momento del parto.
La Norma Técnica Nº187 especifica el segundo examen a las 24 semanas, el tercero entre las 32 y 34 semanas y el cuarto al parto o puerperio inmediato.
Esta repetición no significa que el examen anterior haya sido insuficiente.
Cada nuevo control responde, en realidad, a una nueva pregunta:
¿Se ha adquirido la infección desde el examen anterior?
También es importante recordar que haber tenido sífilis anteriormente y haber recibido tratamiento no produce inmunidad permanente. Una persona puede volver a adquirirla.
Por eso, cuando se diagnostica sífilis durante el embarazo, la evaluación y tratamiento de la pareja o parejas sexuales que corresponda también forman parte del manejo para prevenir una reinfección.
¿Qué ocurre si el VDRL o RPR resulta reactivo?
Si durante el embarazo un VDRL o RPR resulta reactivo, se requiere evaluación y tratamiento oportunos.
En Chile, la normativa del Ministerio de Salud establece que ante un resultado reactivo que aparece durante la gestación no debe retrasarse el inicio del tratamiento mientras se completa el estudio correspondiente, porque una demora puede aumentar el riesgo de transmisión de la infección al feto.
El objetivo es actuar precozmente:
si existe sífilis durante el embarazo, tratar a la madre lo antes posible es fundamental para prevenir la infección fetal y la sífilis congénita.
¿Cómo puede afectar la sífilis durante el embarazo al feto y al recién nacido?
Cuando una mujer tiene sífilis durante el embarazo y no recibe tratamiento oportuno, la bacteria puede atravesar la placenta e infectar al feto.
La sífilis materna no tratada puede asociarse a consecuencias graves, entre ellas:
- pérdida del embarazo;
- muerte fetal;
- parto prematuro;
- bajo peso al nacer;
- muerte neonatal;
- y sífilis congénita.
Una dificultad adicional es que algunos niños infectados pueden nacer sin síntomas aparentes.
Eso no significa que la infección no exista.
Las manifestaciones pueden aparecer posteriormente si el recién nacido no recibe el diagnóstico y tratamiento correspondientes.
¿Qué es la sífilis congénita?
La sífilis congénita ocurre cuando la infección por Treponema pallidum se transmite desde la madre al hijo durante la gestación o, más raramente, durante el nacimiento.
Puede afectar diferentes órganos y sistemas.
Entre sus posibles manifestaciones se encuentran:
- anemia;
- aumento del tamaño del hígado y del bazo;
- ictericia;
- alteraciones de la piel;
- alteraciones de los huesos;
- compromiso del sistema nervioso;
- meningitis;
- alteraciones de la visión;
- alteraciones de la audición;
- convulsiones;
- y problemas posteriores del desarrollo.
Por eso el objetivo fundamental es prevenir que la infección llegue al niño, detectando y tratando la enfermedad materna durante el embarazo.
La buena noticia: la sífilis tiene tratamiento
Este es quizás el mensaje más importante.
La sífilis es una enfermedad tratable y curable.
Durante el embarazo, la penicilina es el tratamiento con eficacia demostrada para tratar la infección materna y prevenir la transmisión al feto.
¿Y si soy alérgica a la penicilina?
Este antecedente debe informarse siempre.
Si tienes antecedente de alergia a la penicilina, comunícalo a tu matrona u obstetra. Tener alergia no significa que la sífilis no pueda tratarse durante el embarazo.
El equipo tratante evaluará ese antecedente y determinará el manejo más seguro.
Por eso es importante no pensar:
“Como soy alérgica a la penicilina, no puedo tratarme”.
La situación debe ser evaluada por el equipo de salud y el tratamiento nunca debe descartarse o modificarse por cuenta propia.
¿Qué ocurre si una persona tiene sífilis y nunca recibe tratamiento?
La importancia de diagnosticar y tratar esta infección no termina con el embarazo.
Sin tratamiento, la sífilis puede permanecer durante años en el organismo.
En algunas personas puede evolucionar hacia formas tardías capaces de comprometer diferentes órganos y sistemas incluso años o décadas después de la infección inicial.
La sífilis terciaria puede afectar:
- el cerebro;
- el sistema nervioso;
- los ojos;
- la audición;
- el corazón y los vasos sanguíneos;
- el hígado;
- los huesos;
- y las articulaciones.
La neurosífilis puede producir problemas neurológicos y cognitivos.
La sífilis ocular puede comprometer la visión e incluso provocar ceguera.
La otosífilis puede afectar la audición y el equilibrio.
Algunas de estas complicaciones pueden producir daño permanente y las formas avanzadas de la enfermedad pueden llegar a ser graves e incluso mortales.
Por eso, detectar sífilis durante un embarazo no solo puede proteger al hijo o hija en gestación.
También permite diagnosticar y tratar oportunamente una infección que podría tener consecuencias importantes para la salud futura de la propia mujer.
En pocas palabras
El VDRL o RPR no se repite durante el embarazo porque el primer examen no haya servido.
Se repite porque una infección puede adquirirse después de un resultado negativo y porque la sífilis puede pasar inadvertida.
Por eso se pesquisa:
al comienzo del control prenatal, nuevamente durante el segundo trimestre, entre las 32 y 34 semanas y al momento del parto.
La sífilis puede transmitirse al hijo principalmente a través de la placenta durante el embarazo y, con menor frecuencia, durante el nacimiento.
Puede producir consecuencias graves para el feto y para el recién nacido.
Pero existe también una noticia fundamental:
la sífilis es tratable y curable, y detectarla oportunamente permite prevenir la sífilis congénita.
Ese es el verdadero sentido de repetir el VDRL o RPR:
encontrar a tiempo una infección que puede estar silenciosa, tratarla y proteger tanto la salud de la madre como la de su hijo o hija.
Fuentes principales
- Ministerio de Salud de Chile — Guía Perinatal.
- MINSAL/DIPRECE — Norma General Técnica Nº187 para profilaxis, diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual.
- MINSAL/DIPRECE — Norma de prevención de transmisión vertical de VIH y sífilis.
- Organización Mundial de la Salud — Sífilis.
- CDC — Sífilis congénita y tratamiento de sífilis durante el embarazo.
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