Primer trimestre: consideraciones especiales y cuándo consultar
Esta guía complementa nuestro artículo “Primer trimestre del embarazo: qué esperar y cómo cuidarte durante las primeras semanas”.
Aquí nos concentraremos en algunos antecedentes, medidas preventivas y síntomas que merecen una atención especial durante las primeras semanas.
Conocerlos no significa vivir el embarazo con temor.
Significa saber qué cuidados conviene iniciar precozmente, qué antecedentes es importante comunicar desde el primer control y cuándo es necesario consultar.
Inicia precozmente tu control prenatal
Idealmente, el control del embarazo debe comenzar durante el primer trimestre.
Comenzarlo tempranamente permite conocer los antecedentes personales, familiares y obstétricos de la mujer, evaluar posibles factores de riesgo y organizar oportunamente el seguimiento que cada embarazo pueda necesitar.
Además, existen algunas medidas preventivas cuya oportunidad es especialmente importante durante las primeras semanas.
Ácido fólico: una prevención que comienza muy temprano
Una de las consideraciones más importantes al inicio del embarazo es la suplementación con ácido fólico.
El tubo neural es la estructura embrionaria a partir de la cual se desarrollarán posteriormente el cerebro y la médula espinal. Su cierre ocurre muy precozmente y finaliza aproximadamente durante los primeros 28 días de gestación.
Por esta razón, idealmente la suplementación con ácido fólico comienza antes del embarazo y se mantiene durante las primeras semanas de gestación.
En Chile, el Ministerio de Salud recomienda para las mujeres sin factores de riesgo 1 mg de ácido fólico al día desde tres meses antes del embarazo y hasta las 12 semanas de gestación.
En mujeres con determinados factores de mayor riesgo, como el antecedente de un hijo o hija con un defecto del tubo neural, pueden requerirse dosis mayores, que deben ser indicadas de acuerdo con sus antecedentes.
La suplementación con ácido fólico disminuye el riesgo de defectos del cierre del tubo neural, entre ellos algunas formas de espina bífida.
Si estás embarazada, en el primer control prenatal tu matrona u obstetra indicará la suplementación que corresponda según tus antecedentes.
Hierro: prevenir y detectar la anemia durante el embarazo
La anemia es una condición frecuente durante el embarazo.
Las estimaciones mundiales más recientes de la Organización Mundial de la Salud indican que más de una de cada tres mujeres embarazadas presenta anemia. La deficiencia de hierro es una de sus causas más importantes.
Durante la gestación aumentan las necesidades de hierro del organismo materno para responder a los cambios propios del embarazo y al crecimiento y desarrollo fetal.
Por esta razón, en el primer control prenatal se evalúan la hemoglobina y el hematocrito, lo que permite detectar si la mujer comienza el embarazo con anemia.
Si los exámenes muestran anemia o existe alguna condición que requiera tratamiento, la matrona u obstetra indicará la suplementación con hierro que corresponda.
En las mujeres que no presentan anemia también puede indicarse suplementación preventiva con hierro a medida que avanza el embarazo, de acuerdo con las recomendaciones y antecedentes de cada mujer.
No todas las mujeres necesitan exactamente la misma dosis ni comenzar el hierro en el mismo momento. La indicación debe realizarse de acuerdo con los exámenes, antecedentes y evolución de cada embarazo.
Si tuviste un parto prematuro anteriormente, comienza tus controles temprano
Si en un embarazo anterior tuviste un parto prematuro espontáneo antes de las 34 semanas, es especialmente importante que inicies el control de este nuevo embarazo durante el primer trimestre y lo más precozmente posible.
Este antecedente aumenta el riesgo de presentar nuevamente un parto prematuro y debe ser comunicado desde el primer control.
Conocerlo tempranamente permite evaluar oportunamente el embarazo y comenzar, en el momento adecuado, las medidas de vigilancia y prevención que puedan estar indicadas para disminuir el riesgo de una nueva prematurez.
No es necesario esperar a presentar síntomas.
Si tuviste un parto prematuro antes de las 34 semanas, aunque hayan pasado varios años, cuéntalo desde tu primer control y consulta precozmente con tu matrona u obstetra.
Si no recuerdas con claridad por qué ocurrió ese nacimiento anticipado, también es importante mencionarlo.
Revisar los antecedentes del embarazo anterior ayudará a establecer qué seguimiento necesita esta nueva gestación.
¿Qué situaciones requieren especial atención durante el primer trimestre?
Durante estas primeras semanas queremos destacar tres situaciones:
- cambios importantes en el bienestar emocional;
- sangrado vaginal;
- dolor tipo cólico, especialmente en la parte baja del abdomen.
1. Presta atención también a tu salud emocional
La salud mental forma parte del cuidado del embarazo.
Una mujer puede recibir con alegría la noticia de su embarazo y, al mismo tiempo, experimentar preocupación, temor, incertidumbre o cambios emocionales importantes.
También puede tener antecedentes de depresión, ansiedad u otra condición de salud mental que necesite ser considerada desde las primeras semanas.
Es importante prestar atención cuando aparecen:
- tristeza o angustia persistente;
- ansiedad difícil de controlar;
- crisis de pánico;
- pérdida marcada del interés por actividades que antes resultaban agradables;
- aislamiento;
- alteraciones importantes del sueño;
- dificultad para realizar las actividades cotidianas;
- sensación persistente de desesperanza;
- o un deterioro significativo del bienestar emocional.
Durante el control prenatal pueden utilizarse herramientas de pesquisa destinadas a reconocer a aquellas mujeres que necesitan una evaluación más profunda.
Un resultado alterado en una escala de pesquisa no constituye por sí solo un diagnóstico.
Según la situación, puede ser adecuado incorporar apoyo de psicología, evaluación por psiquiatría o ambas.
Si la mujer ya utiliza medicamentos para depresión, ansiedad u otra condición de salud mental, no debe suspenderlos por cuenta propia al saber que está embarazada.
Su tratamiento debe revisarse individualmente.
Si aparecen pensamientos de hacerse daño, de no querer vivir o de dañar a otra persona, se necesita evaluación inmediata.
Pedir ayuda también es una forma de cuidar el embarazo.
2. Sangrado vaginal
El sangrado durante el primer trimestre no significa necesariamente que se esté perdiendo el embarazo.
Puede tener diferentes causas y algunas de ellas no representan una complicación grave.
Sin embargo, un sangrado vaginal durante el embarazo debe ser comunicado y evaluado para determinar su origen.
La cantidad o el aspecto de la sangre por sí solos no permiten establecer la causa.
Por eso:
si aparece sangrado vaginal durante el embarazo, consulta.
3. Dolor tipo cólico, especialmente en la parte baja del abdomen
Durante las primeras semanas pueden presentarse algunas molestias leves y transitorias en la zona baja del abdomen.
Sin embargo, es importante consultar cuando aparece un dolor tipo cólico, especialmente en la parte baja del abdomen, que persiste, aumenta o se acompaña de sangrado vaginal.
El objetivo es reconocer precozmente un dolor que deja de parecerse a las molestias habituales del comienzo del embarazo y permitir que se determine oportunamente su causa.
En pocas palabras
Durante el primer trimestre existen algunas medidas preventivas y antecedentes que es especialmente importante considerar desde el comienzo.
El ácido fólico debe iniciarse precozmente para contribuir a prevenir defectos del tubo neural.
También es importante evaluar desde el primer control la posibilidad de anemia y recibir la suplementación con hierro que corresponda, indicada por la matrona u obstetra de acuerdo con los exámenes y antecedentes.
Si tuviste un parto prematuro espontáneo antes de las 34 semanas, inicia precozmente tu control y comunica este antecedente desde la primera consulta.
Y presta atención a:
tu bienestar emocional, el sangrado vaginal y el dolor tipo cólico, especialmente en la parte baja del abdomen.
Conocer estas situaciones no busca generar alarma.
Busca que puedas participar activamente en el cuidado de tu embarazo, aprovechar tempranamente las medidas preventivas disponibles y reconocer cuándo es necesario consultar.
Ante dudas o síntomas que te preocupen durante el embarazo, consulta con tu matrona u obstetra.
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Pregúntale a la MatronaEste contenido es informativo y no reemplaza una evaluación individual. Las dosis, vacunas, exámenes y tratamientos deben ser indicados por tu obstetra o matrona, según los antecedentes de cada persona y las recomendaciones sanitarias vigentes.
